Para la industria, un adecuado mantenimiento de la maquinaria, mecanismos y sistemas eléctricos, así como de los dispositivos de control resulta fundamental para su óptimo rendimiento.

A lo largo de la historia, el mantenimiento industrial ha pasado de realizarse sólo cuando se producía una avería en las máquinas o dispositivos, a formar parte de la gestión integral del proceso productivo como un elemento más que gestionar dentro de todos los factores o departamentos (producción, costes, evaluación de riesgos, etc.).

El mantenimiento industrial preventivo engloba distintos elementos: sistemas eléctricos; maquinaria industrial (almacenamiento, producción, distribución y transporte en la industria); sistemas de control, automatismos y herramientas para la gestión informatizada (software).

¿Cuáles son las características y las ventajas de un mantenimiento preventivo en la industria?

  • El mantenimiento industrial debe ser programado.

Las labores de mantenimiento deben ser planificadas y gestionadas dentro de un programa concreto de actuaciones en los que estén claramente definidas las intervenciones a realizar, la periodicidad y las medidas correctivas si se detectan problemas.

  • El mantenimiento preventivo forma parte de la seguridad de los equipos.

Un correcto mantenimiento de los equipos y maquinaria permiten trabajar de forma segura, minimizando la posibilidad de averías peligrosas. El programa de mantenimiento preventivo debe estar en parte integrado dentro la gestión de prevención de riesgos laborales.

  • Incrementa el rendimiento de la producción.

La minimización de posibles fallos que causen la parada de la producción o la infrautilización de alguna línea de producción es uno de los objetivos del mantenimiento preventivo en la industria. La disponibilidad de una instalación durante el tiempo de producción es un punto clave a controlar para un adecuado rendimiento final.

  • Fiabilidad del proceso productivo.

El mantenimiento de cualquier máquina o mecanismo de forma periódica permitirá incrementar su vida útil y el rendimiento. Las revisiones periódicas y la valoración y análisis en cada una de ellas del estado de la maquinaria permite: por un lado, disminuir el número de averías graves; y por otro lado, analizar las causas de un fallo para prevenir en un futuro esa avería (mantenimiento predictivo).

  • El mantenimiento preventivo permite identificar puntos de mejora.

Durante las labores de mantenimiento se pueden identificar aquellos puntos más críticos y que requieran actualización o mejora en el diseño o en los materiales; identificar procesos dentro de la producción que requieran de especial atención; etc. Esto permite el reajuste de la planificación y de los puntos de control del mantenimiento preventivo, tanto para incrementar su eficacia como para conseguir una reducción en los costes de mantenimiento.

Elementos a controlar en el mantenimiento preventivo

Como hemos comentado al principio el mantenimiento preventivo debe ser programado y planificado conforme a unos determinados puntos de actuación.

  • Mantenimiento y revisión de máquinas.
  • Revisión, sustitución y reparación de elementos móviles (rodillos, cintas transportadoras, etc.).
  • Revisión y mantenimiento de conductos.
  • Revisión de los sistemas de control (sondas, balanzas, medidores, detectores, etc.).
  • Valoración de la calidad del producto como indicador del estado de la máquina.
  • Revisiones de sistemas eléctricos.
  • Revisión de los sistemas de seguridad.
  • Revisión de los automatismos. Sistemas de control automatizado (software y hardware).

La finalidad última del mantenimiento preventivo es la de minimizar o evitar fallos que conduzcan a una pérdida de producción o a problemas de seguridad. Para una empresa o industria es primordial para su máximo rendimiento llevar a cabo una correcta gestión del mantenimiento preventivo de forma integrada a la producción y a la gestión económica.